En los últimos meses, Android ha sido el centro de una intensa discusión en la comunidad tecnológica: la preocupación por una supuesta intención de Google de “prohibir las APKs”. Aunque esta frase se ha repetido en redes y foros (muchas veces de forma exagerada), sí es cierto que la compañía está introduciendo cambios importantes en la manera en que se instalan aplicaciones fuera de Google Play.
En agosto, Google anunció que exigirá verificación de desarrolladores para instalar apps en Android, incluidas las que se instalan mediante sideloading. Es decir, no solo las aplicaciones de la Play Store deberán estar firmadas por desarrolladores verificados, sino también aquellas que el usuario descarga en formato APK desde repositorios alternativos o páginas web.
¿Qué está cambiando realmente?
Google aclaró recientemente que estos planes siguen adelante, pero también que está trabajando en una solución para usuarios avanzados. La compañía está creando un “flujo avanzado” pensado para “usuarios experimentados” y desarrolladores, que permitirá instalar software no verificado, siempre aceptando explícitamente los riesgos.
Según Google, ya están recopilando opiniones sobre esta función y ofrecerán detalles más concretos en los próximos meses.
La empresa explica que el objetivo de esta verificación es proteger a los usuarios ante estafas basadas en ingeniería social. En el sureste asiático, por ejemplo, se ha vuelto común un ataque donde un estafador se hace pasar por personal del banco, induce al usuario a instalar una supuesta app de verificación y, una vez instalada, esta intercepta notificaciones y roba códigos de autenticación.
Para Google, sin verificación es demasiado fácil que los atacantes generen nuevas apps maliciosas en cuestión de minutos. Según la compañía, obligar a los desarrolladores a usar identidades reales dificulta y encarece la operación de redes de malware.
Además, Google afirma que los requisitos de verificación ya demostraron ser efectivos dentro de Google Play, y ahora quieren extender esa protección a todo el ecosistema Android. Paralelamente, continúan trabajando en un “tipo de cuenta dedicada para estudiantes y aficionados” que permitirá distribuir apps a un número limitado de dispositivos sin cumplir los requisitos completos de verificación.
¿De dónde viene la polémica? El origen del miedo a que Google “prohíba las APKs”
Aunque Google no ha anunciado nunca que vaya a prohibir la instalación de APKs, la controversia empezó a gestarse hace varios años, cuando la compañía comenzó a endurecer progresivamente los permisos y pasos necesarios para instalar apps externas.
1. Los primeros avisos y advertencias (2017–2020)
Con la llegada de Android 8 Oreo, Google introdujo el sistema de “instalación desde orígenes desconocidos” por aplicación. Antes bastaba con activar un único interruptor; con este cambio, cada app que instalara APKs debía recibir permiso explícito. Para muchos usuarios avanzados fue la primera señal de que Google comenzaba a limitar el sideloading.
Sin embargo, en esta etapa se interpretó más como un refuerzo de seguridad que como un intento de bloquear la libertad del sistema.
2. El auge del malware móvil y las primeras sospechas
Entre 2020 y 2023, los informes de amenazas móviles crecieron notablemente, especialmente en regiones donde el sideloading es más habitual. A medida que Google aumentaba las advertencias antes de instalar una APK, surgieron las primeras teorías en redes: “Google quiere obligar a usar la Play Store”, “van a terminar prohibiendo las APKs”, “Android se convertirá en un sistema cerrado”.
Estas afirmaciones se viralizaron, aunque no tenían base formal, pero alimentaron la idea de que la compañía avanzaba hacia un ecosistema más controlado.
3. El anuncio de 2024: verificación obligatoria para desarrolladores de APKs
La polémica estalló por completo cuando, en agosto de 2024, Google anunció la obligación de verificación de desarrolladores incluso para la instalación de apps externas.
El comunicado fue técnicamente correcto, pero ambiguo en muchos puntos, lo que generó titulares alarmistas y vídeos virales asegurando que “se acabaron las APKs”. En realidad, Google nunca dijo eso, pero sí abrió la puerta a un filtro adicional que muchos interpretaron como el primer paso hacia un control total.
Fue a partir de esta ola de críticas que la compañía aclaró que ofrecerá un modo avanzado para usuarios experimentados, para que puedan seguir instalando software no verificado aceptando sus riesgos.
Por ahora, la instalación de APKs seguirá siendo posible. No obstante, el proceso será más controlado y estará sujeto a más pasos de seguridad. Google intenta equilibrar dos intereses: mantener la esencia abierta de Android y proteger a los usuarios de estafas cada vez más sofisticadas.
La discusión seguramente continuará, pero por el momento, las APKs no desaparecerán; simplemente estarán rodeadas de nuevas capas de advertencias y verificaciones.

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