Cuál es el futuro de los discos duros

Actualmente, la tecnología responsable del funcionamiento de la mayoría de los discos duros se basa en la carga electromagnética, capaz de ser almacenada en la capa externa de los platos que componen los discos duros. Es por ello que la mayor cantidad de avances con respecto a la tecnología de los discos duros se basa
 

Actualmente, la tecnología responsable del funcionamiento de la mayoría de los discos duros se basa en la carga electromagnética, capaz de ser almacenada en la capa externa de los platos que componen los discos duros. Es por ello que la mayor cantidad de avances con respecto a la tecnología de los discos duros se basa en la híper densidad de datos capaces de ser almacenados en distintos materiales. Vale decir que, los fabricantes de discos duros han tendido a buscar materiales que soporten una mayor cantidad de datos por pulgada cuadrada, con la finalidad de construir discos duros de reducido espacio y gran capacidad de almacenamiento.

Sin embargo en el futuro,es de esperar que los discos duros cambien los electroimanes por láseres. Esto es así porque una investigación llevada a cabo en Suiza en el Instituto Paul Scherrer acaba de descubrir que los discos duros pueden mejorar su rendimiento cambiando el estado magnético de su capa externa si se opera con láseres en lugar de imanes, que suelen ser más lentos. La lentitud inherente a la grabación de datos por medio de electroimanes no se soluciona aumentando la velocidad de giro, es decir la cantidad de revoluciones por minuto que un plato de un disco duro es capaz de dar (en la actualidad los discos duros más modernos llegar a las 15.000 revoluciones por minuto).

Sin embargo, el empleo del láser para el grabado de la información, es decir lograr el cambio de polaridad de cada celda, aumenta las esperanzas de terminar con los factores limitantes en el rendimiento de los discos duros actuales, marcando el final de la era de los discos magnéticos tal como los conocemos actualmente. Los científicos suizos están seguros de que podría usarse un mecanismo láser para alternar el estado magnético entre 0 y 1, como es natural que se almacene la información. En este caso estaríamos hablando de tiempos que pueden medirse en picosegundos (la billonésima parte de un segundo), en lugar de nanosegundos (una millonésima parte de un segundo), es decir 1000 veces más veloz.