Consejos para elegir el mejor disco duro externo

Cada vez son más populares los discos duros externos, por la comodidad que su uso trae aparejado. En situaciones laborales, es posible llevar una gran cantidad de datos de un lado a otro, sin depender del almacenamiento en la nube, y en consecuencia de conectividad a Internet. También es posible instalar programas específicos necesarios para
 

Cada vez son más populares los discos duros externos, por la comodidad que su uso trae aparejado. En situaciones laborales, es posible llevar una gran cantidad de datos de un lado a otro, sin depender del almacenamiento en la nube, y en consecuencia de conectividad a Internet. También es posible instalar programas específicos necesarios para la tarea diaria, que pueden ser usados en distintos ordenadores, con tan sólo enchufar el disco duro externo.

Para un uso doméstico, los discos duros externos se han vuelto imprescindibles prácticamente para el uso con las consolas de videojuegos, permitiendo almacenar una gran cantidad de juegos y aplicaciones, sin necesidad de usar un blu-ray.

Pero no todos los discos duros son iguales, y es necesario tener en consideración cual será el uso que se le  dará, para poder hacer una elección adecuada, pensando también en la integridad de los datos allí almacenados, y la eventual recuperación de los mismos en caso de un fallo.

Hay varios modelos de discos duros. Algunos funcionan como un simple disco de un equipo de escritorio, con una carcasa externa para adaptarlo y poder conectarlo por medio del puerto USB.

La memoria flash se utiliza para el almacenamiento de información fácil y rápido en computadoras, cámaras digitales y el hogar, como en consolas de video juegos. También en muchos dispositivos portátiles se emplean como unidades de almacenamiento estándar.  De hecho, en la memoria flash, también conocida como dispositivo de almacenamiento de estado sólido, debido a que no hay partes móviles – todo es electrónico en vez de mecánico. Esto también determina la forma en que se recuperará la información de una unidad flash en caso de que esta se haya dañado o alterado.

Sin embargo, a medida que la tecnología avanza cada vez es más común ver discos duros externos basados en memoria de estado sólido, como si fueran una especie de “pen drive” gigante.

En cuanto a la capacidad, prácticamente podríamos afirmar que un disco duro externo modesto arranca en un TB de capacidad, más que suficiente para instalar programas, almacenar bases de datos, conservar archivos multimedia y cualquier cosa que el usuario quiera poner en ellos.

Algunos modelos de discos duros, particularmente de la marca Toshiba, llegan a los 2 TB de información, en una presentación sumamente agradable a la vista, con carcasas de aluminio resistentes a rayaduras y cualquier situación normal del uso diario, de dimensiones pequeñas, livianos, duraderos y resistente a los golpes.

Actualmente podemos encontrar en el mercado dos tipos distintos de discos duros externos: el de 3.5 pulgadas, típicamente para uso en equipo de sobremesa, y los portátiles de 2.5 pulgadas. Estos últimos suelen tener una capacidad de almacenamiento en tanto menor, comenzando desde los 250 GB, y los discos duros de 3.5 pulgadas puede llegar a tener una capacidad de almacenamiento de hasta 4 TB o mayor cuando se combinan varios discos en una sola carcasa.

Por otra parte es necesario aclarar que no cualquier equipo puede soportar un disco duro externo. Es imprescindible que el equipo al que se lo conecte disponga de un puerto USB 2.0, por lo menos, aunque los equipos más modernos ya van por la versión 3.0. Esta distinción en el modelo de puerto USB tiene que ver con la velocidad de datos que transmite. Queda claro, en consecuencia, que con un puerto 2.0 la transferencia de información entre el equipo y el disco duro externo será más lenta que con un puerto USB 3.0.

Asimismo, existen otro tipo de conectores como el FireWire800, con una velocidad que duplica a la del USB 2.0; y, a su vez, el U-Sata, casi dos veces más rápido que el FireWire 800 y tres veces superior al USB 2.0.

Los discos duros externos tienen una utilidad fundamental para el uso en empresas que es la de poder soportar grandes cantidades de información para hacer copias de respaldo de la información crítica o sensible, en un sistema cerrado sin acceso a Internet, mejorando la seguridad del proceso. De esta manera, es necesario considerar el uso que se le va a dar, para obtener la mejor relación entre precio y prestación.

 

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