La memoria RAM, ese componente esencial en cualquier ordenador, portátil o dispositivo electrónico, ha vivido en los últimos meses una de sus crisis más profundas de los últimos años. Lo que antes era una parte relativamente económica y abundante de los equipos informáticos, se ha convertido en un recurso extremadamente caro y escaso en el mercado global. Esta situación está influyendo en el precio de equipos y componentes, alterando decisiones de compra y obligando a muchos usuarios y fabricantes a replantear sus estrategias. Veamos qué ha ocurrido, cómo afecta al usuario medio y qué pronósticos hay para las memorias RAM en 2026.
¿Qué ha pasado con la memoria RAM?
La crisis de la memoria RAM comenzó a gestarse a lo largo de 2024 y se consolidó durante 2025. En ese periodo, los precios de la memoria DDR4 y DDR5 empezaron a subir de forma constante. En algunos mercados, los incrementos fueron especialmente agresivos.
Este aumento no responde a un único factor. Se trata de una combinación de cambios estructurales en la industria de los semiconductores. El principal detonante ha sido el crecimiento explosivo de la inteligencia artificial. Los centros de datos y los sistemas de entrenamiento de modelos requieren enormes cantidades de memoria.
Para cubrir esa demanda, los grandes fabricantes han priorizado la producción de memoria especializada. Hablamos de la conocida HBM (High Bandwidth Memory). Este tipo de memoria es más rentable y se destina casi en exclusiva a entornos profesionales y de IA.
Como consecuencia, se ha reducido la capacidad dedicada a la memoria RAM tradicional. Esto incluye tanto DDR4 como DDR5, que son las utilizadas por ordenadores personales y portátiles. Menor oferta, con una demanda estable, se traduce en precios más altos.
Principales cambios para el usuario medio
El impacto de esta crisis se nota de forma clara en el día a día del usuario. Uno de los cambios más evidentes es el precio de los módulos de RAM. Actualizar un equipo ahora resulta bastante más caro que hace uno o dos años.
Precios más altos de componentes
Los módulos de RAM son ahora mucho más caros de lo que solían serlo. En algunos mercados, kits DDR5 que antes costaban menos de 100 € están cotizando a precios varios cientos de euros más altos, lo que eleva el coste de actualizar un PC o montar uno nuevo de forma significativa.
Posible alza en los precios de dispositivos completos
No solo la RAM, sino también ordenadores completos, portátiles, tablets y hasta smartphones están viendo presiones de precio debido a esta escasez. Diversos análisis sugieren que los costes de memoria podrían representar una parte mayor del coste total de fabricación de un dispositivo que antes, lo que podría trasladarse a precios de venta al público más altos.
Presión sobre especificaciones de producto
Algunos fabricantes podrían optar por configuraciones de memoria más conservadoras —por ejemplo, ofrecer modelos base con menos RAM de la que sería ideal— para mantener precios competitivos. Esto podría afectar a usuarios exigentes, como gamers o profesionales creativos, que necesitan grandes cantidades de memoria.
Tiempos de stock y disponibilidad
La disponibilidad es otro problema. No siempre es fácil encontrar módulos concretos, sobre todo de alta capacidad. Esto complica reparaciones, ampliaciones y tareas de mantenimiento.
Pronósticos y qué esperar de las RAM en 2026
Las previsiones de las memorias RAM para 2026 no son especialmente optimistas. La mayoría de los analistas coinciden en que la situación no se normalizará a corto plazo. La demanda de memoria para inteligencia artificial seguirá creciendo.
Los analistas del sector señalan que la fuerte demanda de memoria tanto para IA como para servidores y centros de datos seguirá absorbiendo gran parte de la producción disponible, dejando menos capacidad para la memoria de consumo estándar. Además, abrir nuevas fábricas capaces de producir memoria DRAM lleva años, por lo que la oferta no puede crecer de forma rápida para compensar la demanda.
Mientras tanto, se espera que las grandes empresas tecnológicas sigan negociando acuerdos de suministro anticipado, lo que podría limitar todavía más el volumen de memoria disponible para los fabricantes de ordenadores y dispositivos de consumo. Además, algunos informes internos de fabricantes como SK Hynix sugieren que esta situación podría extenderse incluso más allá de 2026 y hasta finales de 2027 o 2028, antes de que la oferta pueda recuperarse significativamente.
En lo positivo, estos precios altos podrían incentivar nuevas inversiones en producción de memoria en países como China o ampliar la capacidad en las instalaciones existentes, lo que a largo plazo podría ayudar a aliviar la crisis. Sin embargo, los plazos siguen siendo largos y no hay soluciones rápidas.

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